
¿Te crujen las rodillas al caminar? La advertencia médica que no debes ignorar
junio 25, 2026Cuando escuchamos la palabra «reumatismo», nuestra mente viaja de inmediato a la imagen de un adulto mayor sufriendo por el desgaste de los años. Sin embargo, existe una realidad silenciosa, poco conocida y muchas veces subestimada en nuestros hogares: las enfermedades reumatológicas también afectan a niños y adolescentes.
En la última emisión de Punto de Encuentro, conversamos con el Dr. Richard Loor, uno de los poquísimos reumatólogos pediatras en el país. El especialista desmitificó la idea de que los dolores articulares en la infancia siempre son «cosas del crecimiento» y lanzó alarmas contundentes para los padres.
Las señales de alerta que no debes ignorar
A diferencia de un dolor esporádico por jugar o crecer, una enfermedad reumatológica presenta síntomas continuos. El Dr. Loor destaca una señal clave: la rigidez matutina.
«Es habitual que la mamá nos diga: ‘Mire doctor, cuando mi hijo se levanta por la mañana parece un viejito o un robot, camina tieso y poco a poco se va soltando'», explica el especialista. Si esta rigidez o cojera dura más de seis semanas, es una señal obligatoria de sospecha reumatológica.
Además de la inflamación en rodillas o tobillos, existen síntomas invisibles pero peligrosos que pueden solaparse:
Fiebre alta y prolongada sin causa aparente (ni gripe ni diarrea).
Fatiga o cansancio extremo.
Manchas en la piel (como el sarpullido en «alas de mariposa» típico del lupus).
Úlceras en la boca que no duelen y caída del cabello.
El peligro latente en los órganos vitales
El gran riesgo de un diagnóstico tardío es que estas condiciones no se limitan a las articulaciones; son enfermedades multisistémicas. El Lupus o la enfermedad de Kawasaki pueden atacar agresivamente los ojos (causando uveítis), los pulmones, los riñones (llevando a diálisis) y el corazón, provocando alteraciones en las arterias coronarias que ponen en riesgo la vida del menor.
Un llamado a la acción para los padres
El Dr. Loor enfatiza que, aunque estas enfermedades crónicas no tienen una cura definitiva, un diagnóstico temprano evita secuelas devastadoras. Con un tratamiento oportuno y agresivo, los niños pueden recuperar el control de su cuerpo al 100% y llevar una vida completamente normal, destacando incluso en deportes de alta competencia.
El mensaje final para los padres es claro: los niños no mienten sobre el dolor. Si tu hijo se queja constantemente, no lo dejes pasar; el tiempo es el factor más valioso para salvar su futuro.
Datos de la entrevista:
Programa: Punto de Encuentro
Conducción: Ximena Aulestia
Invitado: Dr. Richard Loor (Reumatólogo Pediatra)
📺 Mira la entrevista completa aquí: https://youtube.com/live/npGLPvVt998




